Si existiera un reconocimiento que premiara a la persistencia dentro del metal, segurísimo que Testament se haría de ese galardón (junto a Overkill, por supuesto).
Y es que la mítica banda americana se asocia perfectamente con la historia y evolución del thrash metal, evolución que sin dudas les ha asentado de maravillas por como han sabido mantenerse a través del tiempo y de la dura competencia con bandas jóvenes y sobre todo, de la también nueva camada de ávidos fanáticos que se inclina por ellas.
Desde las épocas de Legacy, un guerrero llamado Chuck Billy, ha sabido guiar a sus secuaces y seguir dando guerra luego que padeciera de una grave enfermedad (nada menos que cáncer señores…), recordemos además como la voz de Billy se ha vuelto cada vez más potente y gutural entre disco y disco (chequeen el “Demonic”) por ello se puede afirmar que Testament es sin dudas un ejemplo de unidad y solidez musical, lo afirmo por videos que he tenido la suerte de ver a un frontman que disfruta muchísimo estar sobre la tarima al igual que el resto del line up, formación casi reintegrada con sus miembros originales (digo esto porque Louie Clement, su batería fundador se dedica a otros menesteres).
“The Formation of Damnation” (2008) es la nueva placa de la banda, thrash metal del bueno, puro y duro, como a todos nos gusta, pero con tintes nuevos, es decir, suena a Testament pero renovados, Chuck Billy (Vocalista) junto a su fiel escudero Eric Peterson (Primera Guitarra), Alex Skolnick (Segunda Guitarra), Greg Christian (Bajista) y Paul Bostaph (Baterista, ex Slayer, ex Forbidden y que hoy toca en Exodus) nos entregan una muestra de lo que se llama verdadera evolución (aunque su portada deja mucho que desear…).
El disco consta de 11 temas, un intro “For the Glory of” que nos prepara para toda una catarata de riffs y batería trepidante, cada quien sobresaliendo en su instrumento, luego, la segunda canción “More than Meets the Eye” nos muestra la gran forma en que Chuck Billy se encuentra, canción dura y voces portentosas, pero no tan guturales como lo hace en ciertas partes o coros, “The formation of Damnation”, tema que le da el nombre al disco; canción que hizo que me levante de golpe a cabecear, doble bombo cual ametralladora y guitarras asesinas, compensando la voz de Billy esta vez más potente, acompañada por los coros seguramente de Erick Peterson.
Pero a mi gusto, hay 3 ó 4 canciones que no se diferencian mucho (Por ejemplo: “F.E.A.R.”, “Leave Me Forever” y “The Evil has Landed”), casi diría que una es la continuación de la otra y no es que sean malas, eso hace que el disco decaiga un poquito, pero que en ningún momento aburren los casi 50 minutos que dura esta producción que en edición súper limitada, se acompaña con un DVD con los ya conocidos “Making of”.
El disco, muy bueno, los músicos, excelentes, Testament no ha perdido la conexión después de varios cambios en sus miembros, el thrash se siente más vivo que nunca, pero “The Gathering” de 1999, aún no es superado desde mi punto de vista. Háganse del disco y saquen sus propias conclusiones. Larga vida a Testament.
Por: Beto Zambrano
betozam666@hotmail.com
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