Según cuenta la leyenda, James Hetfield expulsó a Dave Mustaine de Metallica cuando el segundo pateó al perro de Hetfield, cosa que en vez de perjudicarlo, le ayudaría tremendamente a maquinar una banda/venganza que a través de los años, nos ha regalado discos capaces de congelarse en el tiempo como verdaderos clásicos, Hay muchas opiniones que consideran a Mustaine una referencia cuando de tocar su instrumento mientras vocaliza himnos que se han quedado grabados en nuestros cerebros. Pero no todo ha sido “caminos de rosas” para la banda: recaídas de Mustaine y su problema con las drogas y un corte en su brazo que casi le impide tocar de por vida, entre dichos con ciertas bandas, cambios en su formación, malas producciones (“Risk”, por ejemplo), etc.
Sin embrago para todos quienes creíamos que los 4 discos anteriores era una antesala de cómo desaparecía un grande del metal (como dijo alguien: crónica de una muerte anunciada) y es que ya parecía imposible que Mustaine sea capaz de reencontrase con el de antaño para tratar de salvar el barco, pero para asombro de propios y extraños: lo logró!! y como no, valió la pena tanta espera: “Endgame” nos llega como agua en el desierto para saciar nuestras ansias de thrash para los más acérrimos defensores a ultranza del estilo. La nueva alineación; Mustaine (voces y guitarra), Chris Broderick (Segunda guitarra y coros), James LoMenzo (Bajo y coros) y el espectacular baterista Shawn Drover, se han fusionado de una forma casi perfecta.
Este disco fue producido por Andy Sneap y supervisado o coproducido por el mismo Dave Mustaine, en San Marcos, California, en mayo del 2009.
¿Y el disco? Temazo el que abre esta obra maestra: “Dialectic Chaos”, los solos son matadores como hace tiempos no escuchaba una apertura como se debe en un disco de Megadeth, “Bodies”, tema potente a mitad de canción, puro y duro thrash ochenteno, con la fuerza del viejo Megadeth, “Endgame”, con un solo increíble acompañado de la voz intacta de un Mustaine inspirado, “Head Crusher”, su nombre lo dice todo: canción aplastante, sin andarse por las ramas, nos regresa a la época del “Rust in Peace”; “1,320” parece una bomba que devasta todo (introducción de motores a lo “Kickstart my heart” de Motley Crue); aquí Shawn Drover nos muestra del poderío en la batería (ya habíamos visto de lo que es capaz en el DVD en vivo en Buenos Aires) junto a un solo incendiario, “The Hardest Part of Letting Go… Sealed With A Kiss”, a lo “World neeeds a Hero”, las guitarras acústicas se funden con un fondo misterioso, “This Day We Fight!”, toda una declaración; velocidad, dureza, contundencia….temazo!!, “The Right to Go Insane”, bajo introductorio sin igual, la última del disco, cierre mejor…imposible.
Así de simple, así de directo, sin más análisis, producción que dura aproximadamente 45 minutos que te dejan extasiado de thrash metal del bueno.
¿Qué más puedo decir de esta maravilla de disco?, ¿la obra maestra del año?, para mí, sin dudas, se llevan el primer lugar. Me robo una frase del metalcricus.com: ¡¡ de vuelta al Hangar!!…Grande Mustaine!!!, Grande Megadeth!!!
Por: Beto Zambrano
betozam666@hotmail.com
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